sábado, 4 de octubre de 2008

La importancia del apego.


¿Qué necesita un niño para crecer bien y desarrollarse? Comer, beber, respirar, sólo debe satisfacer estas necesidades básicas para alcanzar su desarrollo y su bienestar pleno.
Sin lugar a duda, los niños necesitan algo más, necesitan mucho afecto, cariño y amor, por eso la presencia de la madre es fundamental en los primeros meses de vida, pero ¿qué pasa con aquellos niños que vienen a este mundo y son abandonados por sus madres? ¿quién cuida de ellos?, ¿quién los protege?, ¿quién les entrega el cariño y el amor que necesitan, si no tienen a sus madres cerca, si éstas no están junto a ellos?

En la década del 50, el psiquiatra Jhon Bowlby, realizó varios estudios a niños que habían sido abandonados por sus madres; de está manera estableció la teoría del apego. Según Bowlby (1951), el apego es “el vínculo afectivo que se establece entre la madre y el bebé”, pero que en muchas ocasiones la figura de apego primaria puede ser el padre, la abuela, la madre adoptiva o cualquier adulto que cuida del recién nacido.
A través, de éste vínculo el niño recibe todo el afecto, cariño y protección que necesita para satisfacer sus necesidades físicas y psicológicas, así como también, le permite adaptarse a este nuevo mundo con confianza y seguridad. De esta manera, el niño durante sus primeros años de vida, irá desarrollando conductas de apego como llorar, sonreír, aferrarse o mirar a los ojos, porque así obtendrá los cuidados necesarios que le ayudarán a sobrevivir.
Por esta razón, la primera relación de apego es de gran importancia para el bebé, porque, influirá de manera positiva o negativa en las futuras relaciones que establezca con sus pares. Esto quiere decir, que si el niño recibió el cuidado necesario desde pequeño, éste podrá establecer lazos afectivos duraderos cuando sea adulto, tendrá buenos amigos, buenas relaciones de pareja, además, será independiente y desarrollará su autoestima de manera satisfactoria, de lo contrario, si no tuvo a alguien a su lado que le entregara afecto, ni que lo protegiera o si fue maltratado, sus relaciones futuras estarán marcadas de violencia, será una persona agresiva , presentará problemas conductuales que no le permitirán ser una persona amistosa y vivirá completamente apartado de la sociedad, es decir, en el aislamiento absoluto. Por lo tanto, es de suma importancia que los niños crezcan con mucho amor para que sean adultos completamente felices.