miércoles, 5 de noviembre de 2008

La educación en la niñez temprana


En el momento en que los niños ingresan a kinder, o en algunos casos a prekinder se produce en ellos un gran cambio, debido a que ésta es una nueva etapa la cual trae consigo nuevas experiencias en donde compartirán con gente nueva, aprenderán y estarán en un contexto diferente al habitual, en otras palabras “se amplía su visión del mundo”. Esta etapa es una “introducción” o “preparación” para la “verdadera escuela”, correspondiente a la Educación Básica, la cual es otro paso trascendental en la niñez.

Cabe destacar que el ingreso preescolar en los niños es cada vez a más temprana edad, actualmente entran aproximadamente entre los 3 o 4 años, lo cual es muy positivo ya que lo niños deben recibir desde pequeños motivación e integración a alguna microcultura externa a la entregada por su familia.
El cambio producido en ellos al ingresar a la educación preescolar en la niñez temprana no sólo es relacionado a las nuevas experiencias que aquí el adquiera, sino también está asociado a cambios cognoscitivos, ya que se amplía su ambiente físico y su círculo social.

¿La mayoría de los sistemas preescolares existentes se centran en el crecimiento social y emocional del niño? Lamentablemente no siempre es así. Hay países, como por ejemplo China, que en la educación preescolar impartida por ellos se ocupan de preparar al menor académicamente para su escolaridad, lo cual no es del todo importante, es vacío, ya que el crecimiento como persona y su desarrollo psicosocial es parte fundamental para poder crear buenos escolares. Caso contrario es el de Estados Unidos junto a otros países de occidente, los cuales se ocupan de este importantísimo factor omitido por China y se centran netamente en el niño, en su crecimiento, en sus necesidades de desarrollo y algunos les entregan un énfasis mucho más cognoscitivo, haciendo que los pequeños crezcan de una manera íntegra. Aún así han surgido debates con respecto al tipo de educación impartida por Estados Unidos, los cuales presionan para que se otorgue instrucción en habilidades básicas académicas en los centros preescolares de este país. Hay personas que están a favor del enfoque tradicional del desarrollo, los cuales frente a ésta problemática afirman que los programas que poseen algún tipo de orientación académica, como es el caso de China, descuidan y dejan de lado las necesidades naturales que poseen los niños, como por ejemplo el explorar libremente, jugar, etc. y sostienen también que el hecho que el profesor les de tanta instrucción y esté todo tan “pauteado” quita en cierto modo el interés que el menor pueda tener con la clase y con la enseñanza que le está siendo impartida. (Elkind, 1986; Zigler, 1987)

Todo éste tipo de diferencias en cuanto a educación preescolar en las distintas naciones es debido a las visiones transculturales que aquí se producen, no todos poseen el mismo modo de mirar la vida, ni las mismas metas, ya que como mencioné anteriormente las culturas son distintas en variados aspectos, por lo cual ejercen de desigual manera sus acciones y sobretodo su educación. Pero aun así continúan surgiendo algunos aspectos similares (Holloway, 1999) entre un niño preescolar japonés típico y un niño preescolar estadounidense típico, principalmente su condición de niño dispuesto a adquirir nuevos tipos de conocimientos.


Bibliografía


Diane E. Papalia, Desarrollo Humano, Editorial Mc Graw Hill, 2005.